Mostrando entradas con la etiqueta dharma. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta dharma. Mostrar todas las entradas

viernes, 28 de mayo de 2010

Ignorancia

Obscurece el temor
el negro solitario
de la luna,
terciopelo o satín
que contrasta en tropel
con el pomez de marfil
hecho luz blanca.
Mi visión es así:
dualidad de mil contrastes
que adormece
obsidiana mirada
obscurecida en cada paso,
blanquecina visión
de despertares.
Soy de luna y negrura
de total claridad
que no lo sabe. 

viernes, 26 de marzo de 2010

Luz clara

Para Tony

por mostrarnos El Camino

¿Cómo es la luz clara

si no es luz

ni es clara?

No ilumina el mundo

con haces dorados

no es clara en colores

ni en tonalidades.

La luz clara es mente

es continuo cambio

de ecuánime rastro

de causalidades

como un vuelo estable

o el amplio paisaje 

de un manto de estrellas

siempre inacabado.

La luz clara es brillo 

de espejo que evoca

realidad serena

sin tiempo

sin sesgo.

La luz clara habita

El río de la mente

Perenne, ligera

Alegre, infinita

Sutil

Verdadera.

Ponle play y escucha:

jueves, 25 de marzo de 2010

De dharmas y caminos

A veces me pierdo 
y no me doy cuenta 
en un caracol de caminos.
No llevan a rumbo ninguno
sólo me conducen
como un laberinto
a mi propio destino cerrado.

En febril andanza
de Quijote ciego
llego al mismo punto
cambiante y constante
constante y cambiante
que parece el fondo
de mil caracoles.

Busca mi mirada
una salida.
Camina de nuevo,
profunda y cansada
de antiguos aromas,
sin nunca notarlo:
la ruta de escape 
no está en los senderos
de espiral de nácar.

Está dentro suyo
en esa vereda
poco recorrida
de paz y de viento sereno
que habita en su pecho,
que lleva a la parte 
más lúcida y sabia
de su mente clara.

Dejarla ir

Idea fija
fija
fija.

Conciencia
presente.

Galope contento
que escapa.

Lo noto
respiro
recobro el sosiego
libero sin miedo a la idea
monto sobre el viento
conquisto de nuevo
a caballo de viento
trotamos en tándem.

Sonríe mi mente
qué luz
y qué dicha.

miércoles, 24 de marzo de 2010

¡Me voy!

Silencio de asombros
vaivén de recuerdos
un vino marchito
anclado en el fondo
del mar de mi mente.

Manantial de cielos
llama crepitante
de pasión y apego
de aversión y enojo.

Constante bullicio 
de cénits y valles
duales existencias
de ilusión a ciegas.

Tanto he recorrido, 
tanto he caminado
y como cenizas 
que arrastran los vientos
me miro ya hastiada
del mismo camino.

Estoy decidida.
¡Me voy!
No más parpadeos
de blanco y de negro.
Me siento en el viento.
Lo sé, estoy dormida.
Respira.
¡Despierta!